No debieran existir los recuerdos menos aquellos que me vuelven a hacer pequeña
aquellos que guardé bajo siete llaves y que ahora quieren resurgir, tal ave fénix desde las cenizas de mi frágil mente.
No debieran existir los olores que nos hacen recordar a personas que extrañamos vorazmente, ni siquiera los sonidos que nos acercan a ellas, menos las palabras que trae el viento y que hoy han dejado huella en mi memoria.
6 jul 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario