Tu voz: de mañana, tarde o madrugada y el sonido que dejan después de cuando me llamas; el encuentro de dos amantes en la oscuridad.
Las sonrisas: sobre todo si provienen de los niños, almas puras que hacen que mi vida sea un cerro de azúcar.
El silencio: de mi pieza, de mi hogar, de mi corazón; que me indica que nada más hay que hacer y me hace estar en paz.
El amor: del puro, del bueno, del nuestro; vitamina para mi alma.
Mi hogar: saber que pertenezco al algo no a alguien, las raíces de mi ser que complementan mi vida.
6 jul 2008
No debieran
No debieran existir los recuerdos menos aquellos que me vuelven a hacer pequeña
aquellos que guardé bajo siete llaves y que ahora quieren resurgir, tal ave fénix desde las cenizas de mi frágil mente.
No debieran existir los olores que nos hacen recordar a personas que extrañamos vorazmente, ni siquiera los sonidos que nos acercan a ellas, menos las palabras que trae el viento y que hoy han dejado huella en mi memoria.
aquellos que guardé bajo siete llaves y que ahora quieren resurgir, tal ave fénix desde las cenizas de mi frágil mente.
No debieran existir los olores que nos hacen recordar a personas que extrañamos vorazmente, ni siquiera los sonidos que nos acercan a ellas, menos las palabras que trae el viento y que hoy han dejado huella en mi memoria.
Vacíos llenados...

Para quien nunca olvido...
No quiero conmemorar tiempos pasados,
ni confesar que tengo extrañeza del ayer
y menos decir que los momentos pasados fueron mejores,
porque son distintos a los que hoy me tocan vivir,
más bien... decidí vivir.
El olor a cielo y el verde de tus ojos me invaden nuevamente,
pero ya no es como antes,que con ansias esperaba tu respuesta, tus caricias y tu llegada,
acciones que para bien o para mal nunca se hicieron realidad.
La lluvia ya no es lluvia desde que nos, ¿alejamos?
creo que no es la palabra correcta ya que nunca estuvimos cerca,
aún cuando compartimos del mismo café.
Siempre fuiste de la flora,
de ella naciste y en ella morirás
más los recuerdos que ahora vienen a perturbar mi mente
nunca se irán de mi y el beso que nunca me diste, se despide de ti... para siempre.
No quiero conmemorar tiempos pasados,
ni confesar que tengo extrañeza del ayer
y menos decir que los momentos pasados fueron mejores,
porque son distintos a los que hoy me tocan vivir,
más bien... decidí vivir.
El olor a cielo y el verde de tus ojos me invaden nuevamente,
pero ya no es como antes,que con ansias esperaba tu respuesta, tus caricias y tu llegada,
acciones que para bien o para mal nunca se hicieron realidad.
La lluvia ya no es lluvia desde que nos, ¿alejamos?
creo que no es la palabra correcta ya que nunca estuvimos cerca,
aún cuando compartimos del mismo café.
Siempre fuiste de la flora,
de ella naciste y en ella morirás
más los recuerdos que ahora vienen a perturbar mi mente
nunca se irán de mi y el beso que nunca me diste, se despide de ti... para siempre.
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